miércoles, 18 de enero de 2012

por cierto...

Los versos finales de los poemas de Borges son impresionantes. Hace que merezcan la pena todos los precedentes, hasta el poema de Rosas, hasta los poemas que hablan de caobas, todos. Me recuerda a cien años de soledad de García Márquez, la última frase hace que el laberinto generacional merezca la pena. Y ya estoy hablando demasiado. Me voy al Cultural, que ya es hora.

1 comentario:

  1. He sospechado alguna vez que la única cosa sin misterio es la felicidad, porque se justifica por sí sola.
    desde mi mirada...beso tko

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Alados compañeros, vuestro fresco soplo me ayudará a alcanzar el más alto vuelo al que una mariposa puede aspirar.
Dejadme una palabra de aliento, aunque solo sea un soplido.
Y si algo no es de vuestro agrado, naturalmente, también se puede criticar!