martes, 31 de enero de 2012

Mientras leo el Libro de Buen Amor...

Tengo por rutina leer uno o dos artículos del cultural en la cama por la noche, tras una ardua sesión de estudio. Anoche leí uno sobre Caballero Bonald, en el que se decía, cito textualmente: "(la literatura) contaminada por unas inevitables dosis de ficción, y también de confusión en lo recordado, por las carencias de lo que el olvido ha borrado y, por supuesto, por la condición misma del lenguaje que, si bien quiere decir, está siempre en el filo del no cumplimiento de ese deseo y dice más o dice menos de lo que querría". Bien.

Tuve que leerlo varias veces, por dos motivos: primero, me encantó la frase, ¿a quién no le ha ocurrido alguna vez? Bien por lo que el olvido eliminó de la mente, bien por dificultades de expresión, uno no siempre es fiel a la realidad en los escritos; segundo, recordé un fragmento de novela, o de artículo (ya no lo sé) en el que se decía algo como: "me encanta saber que ahora escribo justamente lo que quiero escribir" pero con palabras mucho más bonitas.

Traté de recordar quién dijo algo tan bello, algo que a mí me gustaría sentir: escribir precisamente aquello que se quiere escribir. Primero pensé que fue Aramburu por medio de Ratón quien lo dijo. Luego recordé que Ratón no era el "escritor de la familia" así que seguí pensando que fue Aramburu, pero en algún artículo. Hoy ya no lo tengo claro, he pensado hasta en Nabokov en Lolita... pero por más que lo intento, no logro recordar quién habló de esa pulcra fidelidad, de ese arte delicado, ese arte de expresar con la palabra escrita ni más ni menos que aquello que se quiere expresar.


lunes, 30 de enero de 2012

Planchando mis ideas

Llegados a este punto en el que no hago más que trabajar, comer, hacer de vientre, dormir (poco) y estudiar, tengo que empezar a establecer prioridades.

Hay tanto que hacer y el tópico horaciano tempus fugit me aprieta tanto, que el día no tiene las suficientes horas para saber, leer y gustar de la vida. Ya se sabe qué le pasa a quien mucho abarca, pero son tantas las cosas que quiero hacer antes de ser parte de la música de esferas que no puedo parar.

Salgo poco, leo con voracidad a Garcilaso y con hartazgo al Cid y al Arcipreste de Hita. Me esperan en el anaquel del cuarto de los invitados las dos primeras partes de una novela de mi japonés más preciado, Murakami, 1Q84. También me esperan algunos libros para retomar el inglés y comprender el maravilloso idioma italiano y por supuesto, me espera Cortázar para jugar conmigo a un juego muy sencillo, Rayuela. Miro al Fervor de Buenos Aires y recuerdo el atardecer que describe Borges y me imagino la conversación entre él y Harold Bloom. Y pensando en todas estas cosas, "se (me) pasa la vida y se (me) viene la muerte tan callando".

Quisiera hacer tanto, pero solo tengo una vida y he de establecer prioridades, aunque me parezca una aberración hacerlo.

sábado, 28 de enero de 2012

Tontunas, una tras otra

¿Quién me mandaría a mí seguir estudiando?

Odios y esas cosas

Antes odiaba escribir la palabra lingüística. Ahora odio escribir la palabra indoeuropeización. Qué coñazo, par diez!

miércoles, 25 de enero de 2012

Qué fue de mi novela?

Cayó en el olvido, como todas las cosas que empiezo con ilusión y luego no termino. Mi apellido lleva implícito esta forma de ser mía... en fin, no puede ir una en contra de su genética... o sí??????????

PREFERENCIAS DE UNA LOCA DE LA NEUROCIENCIA COGNITIVA

Prefiero a la Virgen que al Cid.

martes, 24 de enero de 2012

Cosas que hacer

Terminado el Cid, comenzaremos hoy con los los Milagros de nuestra señora. ¬¬

Descripción de mí misma

Un búho aseado, desayunado y a juzgar por el pelo, científico.

Complejos

Llevo desde las 5:33 de la mañana con un complejo de búho interesante.

domingo, 22 de enero de 2012

Son las 20:00

Son las 20:00 y sigo estudiando. Aún me queda el tercer cantar del Cid, para hoy.

Me salen los sonetos de Garcilaso por las orejas y los hemistiquios y cesuras y castellanos antiguos por la boca en forma de vómito. Menuda mierda de Edad Media. Prefiero a Garcilaso y su siglo de oro mil veces más.

mi Ciddía

9:00 Me despierto
9:01 Remoloneo en la cama
9:30 Desayuno
10:00 empiezo a estudiar: Tipología del euskera
12:00 sigo estudiando: Cid y su _____ madre.
13:00 pongo el rotti en el horno y sigo estudiando: Cid Cid Cid.
13:30 Doy la vuelta al rotti y sigo estudiando. Cid Cid Cid
14:00 Viene el cocinero oficial, me olvido del horno y sigo estudiando: Cid Cid Cid
14:30 Sigo estudiando y pensando: "no voy a llegar, no voy a llegar"
15:00 Como rotti, puré de verduras y yogurt desnatado de coco.
15:50 preparo la sesión de logopedia de las 16:30

Y cuando termine de dar la sesión... otra vez a estudiar Cid y Garcilaso.

Yo, yo misma y gominola

Solo tengo un amigo en el otro blog, y soy yo misma. Yo, Gominola, me he hecho amiga de mí, Gominola. Supongo que es porque solo a mí me interesa lo que escribo en filologando, que es gerundio. Yo, mí, me... ains... sigo igual de egocéntrica que cuando estaba soltera... al menos algo no ha cambiado. ;)

Gamusinillos! Venga a la calle, ese paseito matinal con croqueta y mostoooooo!!!!!!! y yo a dieta, encerrada en casa con Garcilaso, el Cid, los vascos del siglo XIV. Pero, haciendo mío el último verso de un poema de Juan Ramón Jiménez "encuentro ya divina mi tristeza". SIIIIIIIII! Estoy en casa estudiando, leyendo y escribiendo y no podría ser más feliz! Mis compañeros de piso se fueron, San Antón está allí y yo soy de lo más feliz. YUPILIIIIIIIIIIIIIIII!

Y ahora a estudiar... que ya he alargado bastante.

así estoy yo...

Así estudiaba, así así
Así estudiaba, así así
Así estudiaba, así así
Así estudiaba, que yo la ví.


Buenos días, gamusinillos!!!!!!! He dejado San Antón por "la Materia de Vasconia", por el Campeador de Vivar, por un comentario de una obra de Garcilaso de la Vega y por el Humanismo en el Renacimiento... qué aplicada, ¿eh? Si hubiera empezado en octubre, hubiera ido a San Antón dándole la chapa a alguien sobre "la materia de Vasconia", sobre poemas épicos y sobre el Renacimiento. Me lo tengo más que merecido.

Pasad buen día!!!!!!!!

jueves, 19 de enero de 2012

Excepciones

Cuando me fuí de casa, mi madre me dijo que podía llevarme todo lo que quisiera... excepto sus libros, así que solo me llevé la cama.

Ya no se puede comprar

Mi libro favorito de Fernando Aramburu, El artista y su cadáver, es igual de inencontrable en librerías que El plantador de malata de Conrad.

miércoles, 18 de enero de 2012

por cierto...

Los versos finales de los poemas de Borges son impresionantes. Hace que merezcan la pena todos los precedentes, hasta el poema de Rosas, hasta los poemas que hablan de caobas, todos. Me recuerda a cien años de soledad de García Márquez, la última frase hace que el laberinto generacional merezca la pena. Y ya estoy hablando demasiado. Me voy al Cultural, que ya es hora.

Deleitándome...

Llevaba meses olvidando esa parte de mí a la que le gusta disfrutar de la poesía, del cultural, de la Casa de los Malfenti, de "preferiría no hacerlo", de Koult, de "El Boomeran(g) y de Borges. No me ha dado tiempo a leer todo, menudo empacho, hoy, en lo que queda de día, voy a degustar algún artículo de Neruda y Rosales en El cultural y un poema de Borges. Mi preferido de Borges. Allá va, gamusinillos:

Afterglow

Siempre es conmovedor el ocaso
por indigente y charro que sea,
pero más conmovedor todavía
es aquel brillo desesperado y final
que herrumbra la llanura
cuando el sol último se ha hundido.
Nos duele sostener esa luz tirante y distinta..
Esa alucinación que impone al espacio
el unánime miedo de la sombra
y que cesa de golpe
cuando notamos su falsía,
como cesan los sueños
cuando sabemos que soñamos.

Jorge Luis Borges
Fervor de Buenos Aires (1923)

miércoles, 4 de enero de 2012

¿Hasta dónde?

Estoy hasta el higo del Campeador de Vivar. Hala, ya lo he dicho.