sábado, 9 de julio de 2011

Hoy necesito escribir

Y no tengo nada que contar. Pero me da la sensación de que mi cabeza es un caos. Las cosas se me escapan de las manos, no tengo control sobre mis pensamientos ni mis sentimientos. Sólo vienen, anidan en este caos mental y ocupan espacio. No ayudan al orden de las ideas. Es como cuando hay muerte neuronal. Las neuronas necrosadas siguen ahí, ocupando un espacio y no ayudan a nada, más bien lo contrario.

Quiero escribir y no puedo. Porque no sé lo que quiero escribir. No sé lo que siento, no sé lo que pienso. Estoy ausente todo el rato y si no estoy ausente, estoy a la espera de que alguien me haga más llevadera esta mierda de ... esta mierda. La gente no me gusta. No me gustan sus miradas. Son todas de mentira.

He hablado una hora por teléfono con mi amiga tarántula. Y he hablado mucho, pero creo que no he dicho nada. O a lo mejor he dicho muchas cosas, pero no he sacado nada en claro. Tengo que pensar más. Racionalizar todo, porque entre tanto sentir, me vuelvo loca.

Tengo hambre todo el rato y no me gusta tener hambre. Es algo tan.... humano, tan normal, tan vulgar, tan ordinario, tan trivial.

Escribo y no sé lo que escribo. Hoy he visto a Omayra Sanchez. Sabía de su historia, desde muy pequeñita. Mi madre me la contó algunas veces, pero nunca me había visto con fuerzas de ver las imágenes y escuchar su voz. Hoy, tenía menos fuerzas que nunca y por eso he visto los videos. No tengo palabras para expresar lo que mis lágrimas han sentido. Es más, me da asco... joder, cómo explico esto, maldita sea mi atrofiada capacidad de lenguaje! Me siento mal diciendo que he llorado, diciendo que me ha faltado el aire, diciendo que me he sentido triste, que me he sentido mal, viéndola. Porque mi dolor, por mucho que para mí haya sido el más horroroso, nunca podrá asemejarse a lo que ella vivió durante aquellas horas. No tengo derecho a decir que me ha dolido lo que he visto, porque sigo en mi sofá, con mi portátil, con la tele encendida, luz, coca cola zero, comida y estoy viva y me doy asco porque tengo de todo y aquella niña murió, como mueren muchos niños y como se apagan las miradas de muchos niños que no mueren. No tengo derecho a que mis ojos se apaguen estando vivos... porque otros no tuvieron mi suerte, maldita sea!!!! Otra vez, ni coherencia ni cohesión. Viene a ser rutina esto ya, coño. Malhablada! Sí, un poco.

Mi cabeza es un caos. No pienso nada y siento mucho. O pienso mucho y no siento nada. Me da miedo pensar demasiado porque no sirve de nada. Me da miedo pensar demasiado porque dejo de sentir las cosas. Y me da miedo sentir, porque cuando siento, no puedo parar y ya nada importa, más que lo que siento. Ya no importa la razón, ya no importa lo que debe o no debe ser.
No entendéis nada, verdad? Tranquilos, pequeños amigos errantes. Yo tampoco.

Ojalá pudiera expresar lo que quiero expresar, pero cómo cojones lo voy a hacer si no tengo ni idea de lo que quiero? Necesito que alguien me diga qué pensar y cómo ordenar mis ideas. Estoy bastante perdida ahora. Todo se me escapa de las manos. Tengo un paisaje inmenso delante de mí, ni un sólo sendero y mucho barro. Así que estoy de pie, quieta mirando y mirando, sin poder dar un paso adelante.

Quiero buscar una canción que ponga palabras y sobre todo acordes, a lo que siento hoy, pero no hay ninguna, no existe, aún no está inventada. Tal vez deba ir al piano y componer lo que nadie compuso nunca...

2 comentarios:

  1. Hojas del árbol caídas, juguetes del viento son: ¡las ilusiones perdidas ¡Ay! son hojas desprendidas del árbol del corazón!
    Claro que sientes y sino diselo a tus ilusiones que quieren seguir mirando a ese horizonte,pero tú a veces las dejas ciegas! no arranques más hojas a tu árbol,no dejes que sean juquetes en el viento!juega tú con el viento y....Respira!
    gracias por existir

    desde mi mirada........... beso..tko

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  2. http://youtu.be/mWZHqkbYC54 ! para ti!

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Alados compañeros, vuestro fresco soplo me ayudará a alcanzar el más alto vuelo al que una mariposa puede aspirar.
Dejadme una palabra de aliento, aunque solo sea un soplido.
Y si algo no es de vuestro agrado, naturalmente, también se puede criticar!