sábado, 30 de julio de 2011

Esto va de jaquecas

¿Por qué mis jaquecas me visitan cada vez con más asiduidad?

Me alegro de que me hagas esa pregunta. Solo por joder, niña.

Quisieraaaaaaaaaa

Quisiera tener a Sheldon como vecino. ¡ZAS, en toda la boca!

Gotelé

Cuando veo gotelé me acuerdo de Benito, Manolo, Madre, Tato y la Adela.

Todo sea por...

Si tuviera que comerme cinco bocadillos, dos helados, una tarta de queso y luego unos pepinillos, lo haría sin pestañear. Todo sea por... ¿por qué he dicho que iba a hacerlo?

viernes, 29 de julio de 2011

Está usted leyendo...

Está usted leyendo Revolutionary Road de Richard Yates.

¿Qué y dónde?

¿Hay hamsters en Amsterdam?
¿Y madrigales en Madrid?
¿Y parisinos en París?
Ah no, esa última no vale.

Crisis

Crisis = oportunidad

Hoy pasará

Tengo hambre y estoy a dieta. ¡ATRACÓN A LA VISTA!

¿Sabíais que...

no se puede escapar de uno mismo? Yo no lo sabía. De esas cosas se avisa, hombre. Qué poca consideración por los demás, de verdad.

Pregunta del millón

¿Por qué no me creo nada cuando en un envase pone sin azúcar? Ah, sí, porque cuando me como el contenido puedo sentir cómo las calorías se adhieren a mis caderas y dicen: "habitaremos aquí por los siglos de los siglos"

jueves, 28 de julio de 2011

Anales

¿Habrá sido premeditado? ¿Lo habrá hecho para pasar a formar parte del Club de los 27? Tal vez, un poquito sí.

Golpecillo en la cerviz

Me aprendo el mapa de las áreas cerebrales de Brodmann y sus funciones en una sola tarde, pero he tardado 25 años en darme cuenta de que allá donde vaya seguiré estando yo y por tanto, mis problemas.

Mis pinreles

Tengo los pies demasiado grandes para ser una chica... corriente. ¡¡YUPIIII!!

miércoles, 27 de julio de 2011

A veces...

A veces me siento sal en un yogur, es decir, siento que soy una confusión, que es lo que inventó Confucio. Estos chinos tienen unas cosas que, vamos.

¿Sabéis cuando...

¿Sabéis cuando ves a todo el mundo fumando y comiendo cosas ricas? Ah, pues yo no. No sé de qué me hablas.

Entrada ilustrativa

A ver, niños, medios tonos de la escala. MI FAntasma SIgue DOrmido.

Habemus Papam

Habemos pocos, sí sí, pero habemos.

martes, 26 de julio de 2011

me gustan las cicatrices

A veces pican y en determinadas situaciones hay que esconderlas, pero son muestra implacable de haber vivido.

Yo tengo dos: una en el corazón y la otra en la mano. Ambas me encantan.

Decepciones

Muchas. Jajaja. Pero hoy hablaré sólo de las flores del mal. Bueno, no. Tengo otra idea. Voy a releer y dar una segunda oportunidad a Baudelaire. Los Aries nos debemos un respeto, es un acuerdo tácito.

Debería caérseme la cara de vergüenza por hablar así, yo, Doña Nadie, afirmando que Baudelaire es una caca. Pero mira, no, no se me cae... aquí la tengo toda, entre las orejas. He de decir también que para criticar, debería leerlo en francés. No me gusta la poesía traducida. Es como, una broma. Es como un petacho, un arreglo para jactarnos de haber leído a Baudelaire, a Shakespeare, a Rimbaud. No. Así no vale. ¡A aprender idiomas todo el mundo ya!

Aviso a macrocéfalos

¡Eh! A nuestra masa cerebral he dicho, no al tamaño del cebollón. No confundamos...

¿Sabíais que...

nuestra inteligencia es directamente proporcional a nuestra masa cerebral? Pues ya lo sabéis.

Mi pueblo

Cada vez se parece más a una compañía circense: un presentador que da risa, payasos que dan pena, musculitos que no hacen la "o" con un canuto y animales por doquier.

Está usted leyendo...

Está usted leyendo El vigilante del fiordo de Fernando Aramburu.

lunes, 25 de julio de 2011

No todo está perdido

Cuando alguien hace un viaje es frecuente dar por hecho que su objetivo era el de visitar nuevos lugares. La primera pregunta suele ser ¿adónde vas? Y muy pocas veces ¿cuál es la finalidad de tu viaje? En mi caso, la segunda pregunta es de una importancia suprema.

Sinceramente, poco me importan los lugares a los que voy. No soy muy aficionada a la arquitectura aunque reconozco que me encantaría saber más. No soy amante de las ciudades, o pueblos, o montañas, o mares. No es lo que busco en un viaje.

Cuando viajo tengo rituales. Tras llegar al hostal, dejo mis cosas, cojo el bolso con las gafas de sol, botellín de agua y Nolotiles y salgo a callejear. Callejeo hasta que el sol amenaza con esconderse o hasta encontrar una plaza, un banco de piedra, un edificio que tomaré como referencia el resto de mi estancia allí. Ése. Ése es el momento. Me siento, miro alrededor, huelo, cierro los ojos, escucho, toco y hago todo tipo de cursiladas que las soñadoras ñoñas hacemos cuando nos sentimos bien, cuando nos sentimos por primera vez en mucho tiempo, como en casa.

Tardo un par de días en sacar el mapa por vez primera y un par más en sacar un libro. Ninguneo, sonrío, amedrento, hablo, callo, canto, salto… me convierto en un estampado variopinto y sólo (ahora va sin tilde, ¿no es cierto?) pienso en mí, en mis sentires y analizo mis comportamientos en diversas situaciones. También pienso en las personas que me rodean, en lo que me aportan y en por qué sigo cerca de ellas cuando no me aportan nada.

Otro de los rituales es el de no decir adónde voy hasta que ya he vuelto. De este modo me siento más libre, sin presiones, me siento ignorada, siento que si nadie sabe dónde estoy, nadie podrá quitarme el aire para respirar. Y creedme, gamusinillos, que se respira mejor.

Mis viajes tienen una duración de dos o tres semanas e intento comprender mi carácter, limar asperezas, este tipo de cosas para evolucionar, que es en definitiva, a lo que aspiro en la vida junto a la felicidad. Tengo mucho que aprender, pero me gusta el camino que he escogido.

Sin la Internet, sin la música, es más fácil pensar. Poco a poco voy desprendiéndome de mi carga y soy cada vez menos acémila. Oh, qué maravilla. Es entonces y sólo entonces cuando empiezo a disfrutar de lo que me rodea al tiempo que recuerdo versos como “Oh, tardes merecidas por la pena” o “aquel brillo desesperado y final que herrumbra la llanura cuando el sol último se ha hundido”.

En definitiva, mis viajes sirven para pensar, mejorar, leer, disfrutar, blam, blam, blam. Pero esta vez ha habido algo más. Ha habido mucho más. He conocido a dos chicas, una de ellas espectacular. Alquilamos un coche y nos fuimos de ruta turística a visitar los alrededores. Reitero que no son los lugares lo que me atrae de los viajes sino lo que éstos me aportan. En este caso, esos lugares me regalaron las conversaciones más interesantes de mi vida, silencios compartidos con alguien que a pesar de haber conocido horas atrás, parecía llevar conmigo toda la vida.

Me he socializado. Pero no sólo eso. He compartido mi tiempo, mis conocimientos y ella compartió todas sus experiencias conmigo. Nos regalamos miradas y sonrisas cómplices. Sentí que yo ere el reflejo de su espejo y ella era el reflejo del mío. Pero haciendo mías las palabras de Ende en La Historia Interminable diré que “ésa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión”.

Querida compañera:

¿Incomprendidas? Sí.

¿Aburridas? Ni modo.



miércoles, 20 de julio de 2011

Hola, pequeños

Soy yo, la del blog. Bueno, en este periodo vacacional que no termina hasta el domingo, me he dado cuenta de que tengo que empezar a ser un poquito más positiva. Este blog da una imagen errónea de mí. Yo no soy tan negativa, así que procuraré no parecerlo a partir de ahora. Para empezar, daré un nuevo look a mi blog, que dejará de llamarse absurda mariposa soñadora y comenzará a llamarse por ejemplo... no sé. Ya se me ocurrirá. No soy absurda y tampoco es que sea tan ligera como una mariposa... jajaja. Lo de soñadora sí, pero es un poco ñoño. Ya no me gusta.

Voy a procurar socializarme más, ser menos intransigente y disfrutar de las cosas que la gente tenga que ofrecerme... Llevo tres días sin leer, sólo visito la ciudad, veo la tele y sonrío. Por la noche voy a un parque al que va también una coadrilla de jóvenes con dos guitarras que se van pasando y pasándoselo en grande. Me encanta.

Así que, voy a escribir ahora mismo, la última entrada con tono negativo. Se titula "Y así hasta hoy".


Cuando volví a este pueblo que amo tanto tanto tantisisisisísimo tras cuatro años en Zaragoza, decidí hacer una especie de máster en danzaterapia. Para eso, tendría que volver a Zaragoza cada dos fines de semana

El plan era suculento: seguiría viendo a mis amigos y además experimentaría con mi cuerpo y aprendería mucho. Pero yo no contaba con que una de las paredes de la sala en la que impartían el máster fuera un espejo gigante.

Aquel espejo me devolvía una imagen de mí que odiaba con todas mis fuerzas. Tenía dos opciones: dejar el máster o aceptarme a mí misma. Por supuesto, dejé el máster y así hasta hoy. A ver si va a ser ésta la raiz de mis problemas...
No. La raiz es otra.

Listo. Última entrada en tono ñoño. Excepto si me da por escribir poesía o cosillas así, pero ya no será autobiográfico... o bueno, al menos será todo lo NO autobiográfico que pueda ser un poema de una egocéntrica... juasssss

Poco a poco iré cambiando la apariencia de mi blog. Paciencia, pequeños gamusinillos...

lunes, 11 de julio de 2011

decisiones de última hora

Acabo de decidir que no me llevaré maleta al viaje. Sólo portátil y un par de libros, por si acaso.

Bragas? Pa' qué?

También me llevaré cepillo de dientes dientes, que es lo que les jode!!!!!


gua gua no es un autobús tinerfeño

GUAAAAAA GUA GUA GUA GUA GUA GUAAAAAA! (r gutural incluída)

Los que no conocéis a la persona que canta esto de borrachera, no podéis saber de qué canción se trata.

a vosotros...

Malos pensamientos que no me dejáis dormir... si me queréis... IRSE!

esto...

Contar cabrones se me da mejor que contar ovejas.


parecidos

Me parezco mucho al muñeco de michelín por lo simpático, claro está. juas!
Me voy de viaje. Raíles, no neumáticos.

domingo, 10 de julio de 2011

Fotos de Berlín 2009

Click en cada foto, para verlas en grande.





sábado, 9 de julio de 2011

Hoy necesito escribir

Y no tengo nada que contar. Pero me da la sensación de que mi cabeza es un caos. Las cosas se me escapan de las manos, no tengo control sobre mis pensamientos ni mis sentimientos. Sólo vienen, anidan en este caos mental y ocupan espacio. No ayudan al orden de las ideas. Es como cuando hay muerte neuronal. Las neuronas necrosadas siguen ahí, ocupando un espacio y no ayudan a nada, más bien lo contrario.

Quiero escribir y no puedo. Porque no sé lo que quiero escribir. No sé lo que siento, no sé lo que pienso. Estoy ausente todo el rato y si no estoy ausente, estoy a la espera de que alguien me haga más llevadera esta mierda de ... esta mierda. La gente no me gusta. No me gustan sus miradas. Son todas de mentira.

He hablado una hora por teléfono con mi amiga tarántula. Y he hablado mucho, pero creo que no he dicho nada. O a lo mejor he dicho muchas cosas, pero no he sacado nada en claro. Tengo que pensar más. Racionalizar todo, porque entre tanto sentir, me vuelvo loca.

Tengo hambre todo el rato y no me gusta tener hambre. Es algo tan.... humano, tan normal, tan vulgar, tan ordinario, tan trivial.

Escribo y no sé lo que escribo. Hoy he visto a Omayra Sanchez. Sabía de su historia, desde muy pequeñita. Mi madre me la contó algunas veces, pero nunca me había visto con fuerzas de ver las imágenes y escuchar su voz. Hoy, tenía menos fuerzas que nunca y por eso he visto los videos. No tengo palabras para expresar lo que mis lágrimas han sentido. Es más, me da asco... joder, cómo explico esto, maldita sea mi atrofiada capacidad de lenguaje! Me siento mal diciendo que he llorado, diciendo que me ha faltado el aire, diciendo que me he sentido triste, que me he sentido mal, viéndola. Porque mi dolor, por mucho que para mí haya sido el más horroroso, nunca podrá asemejarse a lo que ella vivió durante aquellas horas. No tengo derecho a decir que me ha dolido lo que he visto, porque sigo en mi sofá, con mi portátil, con la tele encendida, luz, coca cola zero, comida y estoy viva y me doy asco porque tengo de todo y aquella niña murió, como mueren muchos niños y como se apagan las miradas de muchos niños que no mueren. No tengo derecho a que mis ojos se apaguen estando vivos... porque otros no tuvieron mi suerte, maldita sea!!!! Otra vez, ni coherencia ni cohesión. Viene a ser rutina esto ya, coño. Malhablada! Sí, un poco.

Mi cabeza es un caos. No pienso nada y siento mucho. O pienso mucho y no siento nada. Me da miedo pensar demasiado porque no sirve de nada. Me da miedo pensar demasiado porque dejo de sentir las cosas. Y me da miedo sentir, porque cuando siento, no puedo parar y ya nada importa, más que lo que siento. Ya no importa la razón, ya no importa lo que debe o no debe ser.
No entendéis nada, verdad? Tranquilos, pequeños amigos errantes. Yo tampoco.

Ojalá pudiera expresar lo que quiero expresar, pero cómo cojones lo voy a hacer si no tengo ni idea de lo que quiero? Necesito que alguien me diga qué pensar y cómo ordenar mis ideas. Estoy bastante perdida ahora. Todo se me escapa de las manos. Tengo un paisaje inmenso delante de mí, ni un sólo sendero y mucho barro. Así que estoy de pie, quieta mirando y mirando, sin poder dar un paso adelante.

Quiero buscar una canción que ponga palabras y sobre todo acordes, a lo que siento hoy, pero no hay ninguna, no existe, aún no está inventada. Tal vez deba ir al piano y componer lo que nadie compuso nunca...

viernes, 8 de julio de 2011

Pensat y fet

Hace hora y media que he pensado que el lunes me voy de vacaciones hasta el 28. Acabo de hacer las reservas pertinentes. Desaparezco!!!!!!!!!! Después de las reservas ya me siento un poquito más invisible y ya respiro mejor!!!!!!!!

Ausgezeichnet!!!!!!!!!!!

ooooooooh doble.

No plaza, vaya por Dios.

En fiestas es imposible adelgazar.