jueves, 7 de octubre de 2010

Y así me muero, sepultada en el otoño


Siento un vértigo y caigo. pumba. silencio. Creo que estoy muerta. A, no. Aun respiro. Ante la escena vista desde la perspectiva errónea de 90 grados, nace en mi corazón o cabeza o cerebro o alma un réquiem. Mientras tanto, tejen mi mortaja las hojas recién caídas de los árboles ensangrentados, y el viento marca el tempo de mi interna canción de muerte. shhhhhhhhhhh, shhhhhhhhhhhhhh...

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