sábado, 16 de octubre de 2010

te necesito


Oh, amado mío. Qué necesitad tengo de ti. cuando te olvido por unas semanas y voy sintiendo ese vacío inconfundible... corro a buscarte, pues bien sé que eres tú quien me falta. Oh, Paolo, a ti te debo mis llantos, mis catarsis. A ti debo mis escalofríos, mis pelos de punta, mis respiraciones profundas y sonrisas ante un acorde tras otro en forma de cadencias perfectas de muerte. Te debo tanto, Buonvino, te debo tanto, que me niego a conocer toda tu obra por que no llegue el día en que ya, erudita tuya, no me quede nada más por querer conocer... Nunca dejes de componer, hombre de bandas sonoras, hombre de cuerdas, hombre de arte.

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