jueves, 3 de junio de 2010

Un respiro al compositor

Tengo un defecto que prevalece sobre los demás: me obsesiono y mi ofuscación se convierte en patología. Me quedo ciega y no veo más allá. Este mes, como muchos otros meses, le ha tocado a Buonvino. El pobre artista debe estar ya agotado de ahogarse en mi sangre un día tras otro, así que hoy voy a darle un respiro, voy a recordar a Amelie y por lo tanto a Yann Tiersen. Él es el responsable del final de la batalla entre mis oídos y el acordeón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Alados compañeros, vuestro fresco soplo me ayudará a alcanzar el más alto vuelo al que una mariposa puede aspirar.
Dejadme una palabra de aliento, aunque solo sea un soplido.
Y si algo no es de vuestro agrado, naturalmente, también se puede criticar!