martes, 6 de abril de 2010

El don de Vorace -spoiler-

Mi madre tiene un amigo, poeta. Todos lo conocíamos (y conocemos) como "el Zoki". Resulta que conoció a Felix Francisco Casanova, un joven poeta que presagiaba su muerte prematura rodeada de agua. Gracias al Zoki, mi madre conoció la poesía inmortal del joven que murió en la bañera de su casa, al parecer accidentalmente, por una fuga de gas.

Total, que desde hace una porrada de años tenemos su libro "la memoria olvidada" en un anaquel de la sala. No me había invadido la curiosidad por su poesía (por la poesía en general) hasta que alguien me dijo que estaba haciendo alguna traducción de sus poemas, etc. Coño, dije, ese tio me suena. Lo busqué entre los libros ya de hojas amarillentas que mi madre ama encarecidamente y, efectivamente. Ahí estaba el joven y apuesto greñillas. Me leí el poemario, pero no presté la atención debida, tampoco profundicé demasiado, y me quedé exactaemnte igual que antes de leerlo. Apenada, por no haber sabido saborear, lo que al parecer era una poesía excepcional, busqué otros poetas que fueran para mí, comprensibles. Y como no podía ser de otro modo, me aficioné a la poesía.

Volviendo al hilo, la espinita de no haber prestado la debida atención a un joven y magnífico literato no desapareció, hasta que hace un mes aproximadamente mi madre vino con un libro cuyo título no me despertó interés alguno. Félix Francisco Casanova, leí. Vaya, otro libro de éste, que no voy a poder leer porque no lo voy a entender. Así que después de un mes en el que el libro ha estado abandonado junto al de "la memoria olvidada", lomo con lomo, pensando en si debía o no comenzar algo que a lo mejor no podría terminar, hoy he devorado las 265 páginas que componen la novela menos tradicional que he leído en mi vida.

Al contrario de lo que pensaba, es una novela fácil de leer, aunque de gran profundidad. No he podido dejar de pensar en que tan solo tuviera 17 años cuando la escribió. Me hubiera encantado conocerlo en vida, aunque no creo que a él le interesara demasiado entablar amistad con alguien como yo, pues me parezco bastante a Débora. Pero yo sé nadar...

2 comentarios:

  1. Hola amiga, que gusto visitar tu blog, te felicito por tu excelente escrito, te invito a seguir adelante.

    Estoy a la orden en FILOSOFIA Y MAS...
    yaneselgrande@hotmail.com

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  2. Si nadie te ha echado del puente para abajo es que no te pareces demasiado a Debora. Gran libro y mejor poeta.

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Alados compañeros, vuestro fresco soplo me ayudará a alcanzar el más alto vuelo al que una mariposa puede aspirar.
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